jueves, 29 de mayo de 2008

Plateado

Tenía las manos como con tiza. No, no. No era Tiza. Bueno, tenía las manos como manchadas por mercurio. Sé, eso puede ser. Bueno entonces tenía las manos manchadas de un plateado, viejo y opaco mercurio. Trató de sacarse el negro que se ocultaba tras las uñas, pero no pudo. No, no pudo no. No claro, no es que no pudo, no lo hizo. Simplemente eso, no? Sí. Simplemente eso. BUENO Y ESO. Eso es todo. No, eso no es todo. Hay otras cosas, yo me acuerdo. Que después sentía la cara caliente. Y que no era que tenía la cara caliente, era que tenía MERCURIO EN LA CARA.

2 comentarios:

La otra parte de mí dijo...

qué está pasando con los metales?

alejandro cronopio dijo...

Sueño? ó simple surrealismo de la realidad?


saludos...